Queridos colaboradores de ACNUR:
28 mayo, Mardan, Pakistán.- Mi nombre es Hélène Caux, formo parte del equipo de respuesta de emergencia que ACNUR ha enviado al noroeste de Pakistán , donde cientos de miles de civiles han huido de los combates en el Valle del Swat.
Como parte del compromiso de ACNUR por tener informados a sus donantes, voy a contaros brevemente cómo está la situación allí. Lo primero que llama la atención cuando llegas a alguno de los campos es el sofocante calor.
Desde que llegué, me visto cada día con el vestido tradicional paquistaní, que consiste en una túnica y unos anchos pantalones, y un pañuelo cubriendo mi cabeza. Hoy entré en una tienda de campaña de ACNUR para reunirme con algunas mujeres, a salvo de las miradas de los hombres.
Era increíble el calor que hacía allí dentro. Al quitarme el pañuelo de la cabeza, una joven se dio cuenta de mi malestar, y refrescó mi acalorado rostro con un abanico.
La gente que llega a los campos de desplazados no está acostumbrada a tanto calor, pues proceden de la zona montañosa del Swat, mucho más fresca. Muchos niños han comenzado a desarrollar enfermedades de la piel.
Una mujer que estaba en la tienda me enseñó el vientre y la espalda de su hija llena de granitos, que también cubrían su cara.
Estamos trabajando duro para hacer todo lo que podemos por los desplazados. Permaneceré aquí mientras sea necesaria.

Gracias por vuestro apoyo,
Hélène Caux, ACNUR
fotos enviada por Hélène, desde Mardan, Pakistán .